Entrevistamos a: Ger Parra

Entrevistamos a: Ger Parra

Él es Ger Parra. Licenciado en Marketing por “compromiso” y Maquillista profesional por pasión con más de 10 años de experiencia.

En su cuenta de Instagram @ger.parra crea looks y tutoriales de maquillaje inspirados en los colores y combinaciones de la naturaleza, además de compartir su trabajo, tips y reseñas de los productos que usa para sus looks.

El maquillaje nunca fue la primera opción de Ger, aunque la moda y el dibujo fueron siempre uno de sus más grandes gustos. Después de estudiar la carrera de Marketing y de trabajar un par de años en agencias, se dio cuenta que no era lo suyo, y lejos de hacerlo feliz lo deprimía enormemente. 

Hasta que gracias a un amigo descubrió que el maquillaje podría ser esa profesión creativa que lo llenaría.

Después de prepararse con los grandes del maquillaje nacional e internacional, las manos de Ger han maquillado a celebridades como: Lucía Mendez, Yalitza Aparicio, Ana Brenda Contreras, Ludwika Paleta, y la lista sigue…

Aquí nos platica cómo fue que dejó el marketing para convertirse en maquillista profesional, los retos a los que se ha enfrentado en su profesión, sus mejores secretos y consejos en skincare y maquillaje.

¿Quién eres?

Vengo de una familia súper conservadora en la que se tenía que estudiar una carrera para ser alguien en la vida. Me metí a estudiar la carrera de Marketing en el Tec de Monterrey, si la carrera duraba 5 años, yo la hice en 3 años y medio.

Metía veranos, inviernos, TODO para acabarla súper rápido, no fue algo que disfruté a pesar de que se me da estudiar, los números…

Hice un gran grupo de amigos que actualmente tengo, realmente acabé la carrera porque la tenía que acabar no porque me gustara jajaja.

Acabando la carrera empecé a meter CV’s y buscar trabajo. El primer trabajo que tuve fue en una agencia de publicidad en donde literal me pagaban $6,000 pesos al mes. 

Como era el nuevo ejecutivo de cuenta, me quedaba más tarde, llegaba más temprano, al que traían en friega para todo. Después de trabajar un año ahí y darme cuenta que no me gustaba para nada busqué algo más.

Metí CV’s y estuve un año en una agencia de licencias de marketing y ahí estuvo un poco mejor la cosa, ganaba más dinero y tenía más libertad de hacer cosas que me interesaban.

Pasando el tiempo me di cuenta que la cosa en esta agencia estaba peor jajaja, tenía un jefe que casi casi escuchaba las llamadas que hacía, si conseguía un cliente grande él se lo quedaba para el tema de comisiones…, bastante feo la verdad ya me quería salir.

A los 9 meses hubo un recorte en la empresa, y cómo me urgía salirme de ahí hablé con mi jefe y quedamos en un acuerdo para salir más “holgado” económicamente hablando. ¡Imagínate tenía 24 años y estaba súper deprimido!

En ese entonces mi mamá comenzó un negocio de pasteles y mientras yo buscaba trabajo le estuve ayudando, empezó a crecer el negocio pero de plano eso no era lo mío.

Siempre me gustó la moda y dibujar, pero la verdad no me iba a aventar la carrera de moda porque era muchísimo tiempo a esas alturas. 

Un día en una fiesta un amigo me dijo: “¿Oye, por qué no estudias maquillaje?”, a lo que le respondí: “¿Cómo?, ¡cómo voy a ser maquillista si yo soy del Tec!”, tenía esas ideas tontas y conservadoras con las que creces.

Este era mi mindset: “Soy egresado del Tec de Monterrey, soy emprendedor y tengo que poner un negocio, ganar dinero…” 

Pero la idea de ser maquillista se me quedó en la cabeza, y un día en Google puse “Maquillistas” y empecé a ver el trabajo del maquillista de Jennifer López y de maquillistas en México, ahí me di cuenta que estaba increíble.

La idea que yo traía en la cabeza de ser maquillista era totalmente diferente a lo que realmente es un maquillista, y me puse a investigar escuelas de maquillaje en México (había súper poquitas).

Me metí a una escuela durante 6 meses en donde me enseñaron lo básico: qué es un corrector, una base, un pincel, los colores, todo.

En los trabajos que te mandaban en la escuela conocí a una chava que se dedicaba a hacer maquillajes de Ópera.

En realidad mi carrera como maquillista empezó en la Ópera en México, empecé a hacer Carmen, La Muerte en Venecia…, en donde los maquillajes son súper exagerados. Tenía una maestra que se llamaba Ilca, manejaba todo el maquillaje y pelucas para la Ópera.

Ella me enseñó cómo poner pestañas, pelucas, manejar equipos, me enseñó todo. Y en algún momento me dijo: “Tengo unas fotos con una modelo pero no puedo ir, no es maquillaje de teatro sino de modelo, ¿te lo quieres echar?” 

Ahí fue cuando empezó mi etapa de maquillaje más social/editorial, hasta que con un fotógrafo que conocí en una fiesta me invitó a maquillar para unas sesiones. Ese día en la sesión llegó una actriz que se llama Tiaré Scanda (salía en Muchachitas), ella es súper clara con su maquillaje y look.

Ese día le falló en el maquillista y me ofrecieron maquillarla y peinarla, me especificó cómo quería su maquillaje y listo. La maquillé y yo no tenía nada que perder, pensé entre mí :”Si no le gusta pues agarro mis cosas y me voy jajaja.”

Le encantó, corrió la sesión de fotos y todo súper padre, su representante me pidió mis datos y de ahí empezamos a trabajar con otras actrices y cantantes, algo muy sencillo porque ahí yo no tenía tanta experiencia. 

Así empecé a conocer a maquillistas y peinadores que ahora son grandes amigos, estuve como su asistente. Sé peinar pero no es mi fuerte, mi fuerte obviamente es el maquillaje.

Después de estar asistiendo un rato decidí que ya era tiempo de empezar con mi carrera como maquillista.

La gente me empezó a conocer por recomendación, en ese entonces no existía el boom de las redes sociales. Y ahora que ya existen han sido una herramienta increíble para mostrar tu trabajo y sepan quién eres.

¿Tu primer approach al maquillaje cuando fue?

Fue hasta los 24 años, porque a pesar de que me gustaba dibujar y la moda, teniendo una familia tan conservadora no había lugar para nada de eso. Mi mamá se maquillaba y listo, no es como que me dejara acercarme a sus cosas y andar experimentando.

¿Cómo le dices a tu familia que te piensas dedicar a ser maquillista profesional?

Yo estudiaba en la escuela de maquillaje los sábados de 9 de la mañana a 2 pm, para mi familia todos los sábados tenía bautizos, desayunos, primeras comuniones, fiestas infantiles, bodas de día jajajajaja, todo tipo de eventos, todo el mundo se casó y tuvo hijos en esa época jajaja.

Hasta que un día publicaron mi primer portada con Tiaré Scanda para una revista de joyería que se llama Pedrería. Llegué a enseñarsela a mi mamá y le dije: “Me voy a dedicar a esto”, a lo que ella respondió: “¿A qué, a sacar fotos, a hacer revistas, o a qué?”, “No, a maquillar gente para que salga en las revistas”.

Me acuerdo que me dijo: “¡No manches!, me hubieras dicho, tengo muchísimos eventos sociales y hubieras practicado conmigo”, yo la verdad no tenía idea cómo iba a reaccionar mi mamá y menos que lo iba a tomar tan bien.

A partir de ahí mi mamá se dio cuenta que yo era totalmente diferente en cuestión de gustos y a lo que me quería dedicar, y si era feliz siendo maquillista lo iba a hacer muy bien, con el súper plus que de que podía practicar con ella.

Empecé a conocer productos, a practicar con mi mamá y unas amigas. Tengo una anécdota muy chistosa con una amiga que me pidió que la maquillara para una boda y le pusiera pestañas postizas.

En ese entonces según yo las pestañas ya traían su pegamento, se me hacía maravilloso y se las puse así, en el momento se pegaron. En la misa me marca y me dice: “Me tuve que ir al baño a quitarlas, las traía como moscas en los ojos todas caídas”.

Ya en la siguiente clase que tomé me enseñaron a poner pestañas postizas y evidentemente si necesitas un pegamento especial jajajaja.    

¿Después del curso de 6 meses que tomaste seguiste estudiando?

Sí, seguí viendo al maquillista de Jennifer Lopez, Scott Barnes, de hecho tomé un curso con él en Los Ángeles, eso fue cuando tenía 28 años. Luego tomé uno con Mario, el maquillista de las Kardashians, con Etienne Ortega y con Luis Torres.

Siempre me gusta estar actualizado y aprender de los grandes. 

¿Quién o qué te inspira?

A pesar de que siempre estoy al día con las tendencias que vienen, los maquillajes y demás, lo que más me inspira es salir a un bosque y ver lo que hay alrededor, la naturaleza, ver líneas, los colores que se cruzan en un pájaro, de ahí saco mis combinaciones.

Algo positivo que te ha dejado la pandemia

Como no tenía modelos y no podía estar en contacto con nadie por la pandemia me empecé a maquillar, a sentir las texturas, delineados, cómo se siente una brocha en la cara… y subí las fotos de mis looks a Instagram.

Muchas marcas me empezaron a mandar sus lanzamientos: “Queremos que esta paleta la uses en alguno de tus looks”, así he podido ir probando paletas de sombras, bases, correctores y dar reviews reales de cada producto.

 ¿Qué es lo más gratificante de tu trabajo?

Más que poner una sombra, una pestaña, una buena base o dejar a alguien “guapa o guapo”, es la satisfacción de que entra una persona y sale otra, ver el cambio de actitud de la gente.

Yo me fijo mucho en eso, por ejemplo, para las mamás de las novias es un día súper especial pero también agridulce porque se les va la hija, cuando acabo de peinarlas y maquillarlas son literalmente otra persona, se les sale la felicidad por los ojos. 

¿Cuáles son los retos más grandes que has enfrentado como maquillista?

El trabajar con la locura de la gente jajajaja, todos estamos locos de cierta forma, siempre digo que cuando se junta una pareja es porque sus locuras empatan. Y muchas veces cuando maquillas eres la primera persona que ve la gente.

El primer contacto del día que tienen es contigo, si durmieron mal, si el esposo les hizo algo, si les duele la cabeza o lo que sea con quien se desquitan es conmigo jajaja, lidiar con ese tipo de situaciones es complicado.

La conclusión a la que llegué después de muchos años es a no tomarlo personal, ese es uno de los mayores retos.  

Mi estilo de maquillaje es más natural, me gusta resaltar lo más bonito que tienes, si tienes unos ojos muy bonitos me voy a enfocar en que se vean increíbles. Y hay gente que le gusta que la transformen, y hacerlas entender que ese no es mi estilo es otro de los retos a los que me he enfrentado.

Te puedo poner 8 pestañas y hacerte el contour más cañón pero siempre vas a ser tú y eso es lo que más me ha caracterizado, lo que hago es sacar tu mejor versión, mas no cambiarte por completo.

Mucha gente no lo entiende y si es un reto hacer entender a la gente jajaja. 

Un reto padrísimo que tuve (en el sentido positivo de la palabra reto), fue maquillar a Lucía Mendez. Conocerla sin maquillaje, maquillarla y se convierta en esa Lucía Mendez que todos conocen, y encima te diga que le gustó muchísimo es padrísimo.

¿Algo que hayas aprendido de ti siendo maquillista?

He aprendido mucho de mí, me considero una persona súper cuadrada (no tan literal), y ahora que maquillo me sorprendo de mi mismo. No sabía que yo era tan paciente jajaja, desde tratar con la gente hasta los llamados de 25 horas.

Son cansadísimos pero estoy súper contento de lo que hago, también he aprendido a valorar mi trabajo, puede ser que me paguen 1 peso o 100,000 y lo disfruto como un hobbie que amo, como algo que no te importa hacer durante mil horas.

Hasta que llegó el maquillaje no me di cuenta que podía amar tanto hacer algo. 

¿Qué has aprendido de las redes sociales?

He aprendido a no compararme, es súper fácil ver las fotos y maquillajes de los demás y hacerte ideas tontas. Instagram es un arma de dos filos, puede ser una herramienta increíble para que tu trabajo llegue a más gente, pero también te puedes clavar en un rollo de comparaciones que no te deja nada bueno.

Todos ponen sus mejores momentos en Instagram, nadie va a poner que está deprimido ni que se sienten mal. 

Hay que saber utilizar las redes sociales, yo las uso para que la gente conozca mi trabajo, por ejemplo si alguien tiene alguna duda de algún maquillaje que hice siempre pueden escribirme, contesto todos los mensajes.

No entiendo porqué no le contestarías a la gente que te sigue, Instagram está hecho por personas para personas.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere ser maquillista profesional?

No lo hagas por dinero, hazlo porque es tu pasión, el dinero, la fama y los followers son una consecuencia. Si te vas a dedicar a maquillar hazlo con todo el amor del mundo y ten mucha paciencia.

Sobre tu rutina de belleza
La primer persona que te influenció a cuidar tu piel

Cuando tenía 14 años me empezó a salir un acné espantoso, pero antes de esto yo ya estaba yendo con una cosmetóloga y me dijo que tenía que ir urgentemente con una dermatóloga para tratar el acné.

Por suerte tengo una tía que es dermatóloga, a los 15 años fue mi primer cita con ella y ahorita que tengo 37 sigo yendo con mi tía. Gracias a mi tía tengo la cara súper bien, tengo una que otra mancha por el sol porque soy muy blanco pero nada más.

Me cuido la piel por ella, si voy a la playa nunca me asoleo, traigo un sombrero como de cazuela jajaja enorme, soy muy consciente de los problemas de la piel. Cada vez que veo a alguien tirado asoleándose les echo una toalla encima jajaja, les digo que se pongan bloqueador.

Tu primer recuerdo relacionado con el cuidado de la piel

La primera crema que recuerdo es la Nivea en el baño de mi mamá, ese bote enorme azul con la crema espesa blanca. Y ya después la primera crema que yo usé fue Hydrance UV de Avène.

El primer producto de cuidado de la piel  y maquillaje del que te hayas enamorado.

La crema de Embryolisse, y cuando empecé a maquillar una paleta de sombras increíble de MAC, pero ya la descontinuaron.

¿Cuando tu piel no está al 100 a qué recurres?

Uso muchísimo ácido hialurónico, ahorita estoy usando el suero de Triple Ácido Hialurónico de una marca polaca que se llama PAESE, y tambíen uno de una marca mexicana Dr. MakeUp que me mandaron de regalo en un kit y me ha funcionado muy bien.

Sólo puedes usar un producto de maquillaje por el resto de tu vida, ¿cuál y por qué?

Un corrector…, aunque mejor un rimel, con unas buenas pestañas ya estás.

Tu rutina de skincare

Si es de día, me lavo la cara con un limpiador Rosewater Daily Cleansing Gel de Good Molecules, me pongo el contorno de ojos Advanced Night Repair de Estée Lauder, mi suero de ácido hialurónico de PAESE y mi bloqueador HydroLotion SPF 50+ de ISDIN, como queda un poco brilloso en la zona T, después uso el protector solar en brocha también de ISDIN.

Y de noche sigo los mismos pasos sólo uso una crema desmanchante de Quinoret y un bálsamo de labios poderoso, uso el de cacao de Kiehl ‘s.

¿Un producto que jamás pensaste comprar y al final lo hiciste?

Un corrector naranja, te dicen que el corrector verde, rojo…, los probé todos y todo bien con la teoría del color, pero nada más no me convencían y bloquee esos colores de mi cabeza. 

Y en algún momento tuve que quitar una ojera muy pronunciada y mezclé una crema de ojos con un corrector de Kryolan naranja y quedó padrísimo, en ese momento me di cuenta que un corrector naranja me iba a salvar siempre. 

Tu secreto mejor guardado 

Poner pestañas y corregir ojeras, al principio me daba terror poner pestañas y ahora soy un master.

El peor error que hayas cometido

Una clienta que iba a maquillar estaba maquillada y me pidió un poco de desmaquillante para desmaquillarse los ojos, le pasé un algodón con según yo mi desmaquillante y me empieza a decir: “Oye, me está ardiendo muchísimo,  ¿qué es esto?”.

Yo todavía le dije, tállate bien jajajaja, al final medio se le quitaba pero no realmente, hasta que voltee a ver lo que realmente le había dado y resulta que era líquido para limpiar brochas jajajajaja.

Me dio muchísima pena y obvio nunca le dije que era limpiador de brochas, me acuerdo que todavía le decía : “¡Qué raro!, está funcionando mal ese desmaquillante, lo voy a tirar.”

Fue hace muchos años y ahora lo cuento como anécdota pero en ese momento juraba que ahí se acababa mi carrera.

Productos que siempre llevas en tu mochila/kit de maquillaje

Para mí el bloqueador solar, y para mis clientas siempre llevo una crema humectante, contorno de ojos, bálsamo de labios y bloqueador, lo que yo uso en mi lo uso en ellas para prepararles la piel antes de maquillarlas. 

El producto que siempre vuelves a comprar después de que se te acaba

Parches para el contorno de ojos, los de Perla Negra y Oro de Petitfee.

¿Qué consejo le darías a alguien que empieza a cuidar su piel?

Usar bloqueador solar, hidratar muy bien la piel y si estás en México usa un buen bálsamo de labios. La gente no se cuida los labios, siempre que maquillo la gente tiene los labios cuarteados y con pellejitos, hay que cuidarlos y exfoliarlos.

Yo me exfolio con una mezcla de azúcar, miel y limón que hago.

¿Qué marcas de maquillaje tienes en tu kit?

Estoy usando mucho Dior, Urban Decay, It Cosmetics, Charlotte Tilbury, Sisley, Juvia ‘s Place, Laura Mercier, estoy usando varias.

Tus 3 paletas de sombras favoritas

De Urban Decay, otra de Jeffree Star y la última sería de Morphee.

Sobre tu rutina de pelo y cuerpo

Ahorita tengo el pelo un poco pintado y me pongo una crema de peinar hidratante de Pantene.

En el cuerpo uso la pH5 Crema Líquida Intensiva de Eucerin, te deja la piel increíble, es la de tapa roja.

Mi perfume favorito del momento es la Cantimplora Verde, la nueva de Hugo Boss.

Sobre tu rutina de ejercicio y alimentación

Siempre he sido de hacer ejercicio, de hecho cuando estaba en prepa fui Campeón Nacional de Natación, en el 2017 fui a los nacionales, gané y ahí se acabó mi carrera de nadador.

Me metí a hacer gimnasio y otras cosas, luego hice calistenia y ahorita con la pandemia empecé a ver videos en mi casa de un cuate que se llama Shaun T, el de Insanity el Vol.1 y 2 y la verdad estoy más marcado que nunca.

No llevo una dieta como tal, como de todo pero procuro cuidarme, si me pones un helado en frente, ¡me lo como! Amo el sushi, la comida mexicana y la china y los helados son mi perdición, acabo de ir a Santa Clara por uno de cereza con nuez, y si lo combinas con crema irlandesa… ¡uff!

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